Alquilar o ser dueño de una casa: Lo que debes saber

Friday Apr 30th, 2021

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Una de las decisiones más importantes es elegir entre comprar una casa o alquilar, ambas tienen sus ventajas y desventajas, todo depende de los presupuestos y de las circunstancias en la que nos encontremos para tomar la mejor decisión.

Ser propietario de una vivienda es un compromiso financiero que requiere planificar con anticipación y reflexionar mucho hacía donde van los planes personales. Por lo general, se considera que una propiedad inmobiliaria es una inversión que generará capital y deducciones fiscales, y alquilar, también tiene ventajas que incluyen poca responsabilidad y flexibilidad.

Alquilar

Alquilar significa que pagas menos al principio. Muchos propietarios exigen el primer mes y un depósito de garantía, lo cual es menos que el pago inicial o prima de una casa. También significa que se puede mudar con facilidad sin penalización cada vez que finaliza el contrato de arrendamiento. Sin embargo, una de las desventajas es cuando el arrendatario se tiene que mudar repentinamente porque el propietario decide vender la propiedad o convertir su complejo de apartamentos en condominios, así como también se pueden percibir aumentos de alquiler al renovar los contratos de arrendamientos.

Otra de las ventajas de alquilar es que cuando se alquila, se sabe exactamente cuánto se va a gastar en vivienda cada mes. Tal vez no se pueda personalizar el lugar, pero las reparaciones cuestan menos y el propietario es, generalmente, el responsable de reparar detalles como techos, fugas o paredes en mal estado. 

Existe un gran mito el cual es que “se está desperdiciando dinero todos los meses” cuando se alquila, y esto no es del todo así. Todos necesitamos un lugar para vivir y esto siempre cuesta dinero de una forma u otra. Lo importante es evaluar los planes de vida, el trabajo, el tipo de vecindario, y sobre todo, las finanzas para tomar la mejor decisión.

Ser dueño de una casa

Tener la propiedad de una vivienda trae beneficios intangibles, como la sensación de estabilidad, pertenencia a una comunidad y el orgullo de ser propietario. Sin embargo, querer mudarse es mucho más caro cuando es propietario, ya que es posible que cueste vender la propiedad si el mercado inmobiliario está a la baja, y si aumenta, existen costos de transacción que son significativos cuando se venden.

El costo total de ser propietario tiende a ser más alto que el costo total por alquilar, incluso, si el pago de la hipotecada es similar o inferior al alquiler mensual.

Estos son algunos de los gastos que hay que tener en cuenta como propietario: impuestos de propiedad, reparaciones y mantenimiento, control de plagas, seguros, seguro contra inundaciones requerido por el prestamista en algunas áreas, entre otros.

De igual forma, aunque son muchas las responsabilidades, otra de las ventajas es que, si se personaliza o se actualiza la casa haciendo renovaciones, estas pueden aumentar el valor de esta, así como también, se puede incrementar el valor acumulado (el valor de mercado de su casa menos lo que debe de ella), lo que hará que aumente el patrimonio al final.

Son varios los factores a tomar en cuenta. Antes de decidir si se alquila o se compra, define tu presupuesto y deja por escrito cuáles son tus metas financieras y de ahorro para ver cómo cada opción las puede afectar. Es importante ser muy cuidadoso en este tema, ya que afecta en general el estilo de vida, y la salud financiera.

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